Tibet

Séptimo Chakra: Monte Kailash

 

enc_tibet3Kailash es la montaña más sagrada de los Himalayas y es el centro del Chakra Coronario Terrestre. Situada en el Tíbet, es el foco del evento anual de la luna llena de Escorpio en Abril o Mayo. Para la Tierra y para todos los inmortales esta luna marca el nuevo año en términos de evolución global. Para aquellos que nunca hayan trabajado con el calendario lunar esta luna llena particular, asociada con el Monte Kailash, es un buen lugar donde comenzar. Los Siete Chakras emiten el propósito de la Tierra o la Voluntad Verdadera. Si vemos el mundo como un arquitecto trabajando en construir una estructura global inmortal, entonces las huellas azules de este vibrante edificio están siendo liberadas año tras año desde la corona del Kailash. Por esta razón es importante poner nuestra completa atención en esta luna llena anual, en particular, al periodo de 90 minutos que llevan al exacto momento de culminación de la luna llena de Escorpio. Es en este momento donde un individuo puede encontrar su propia Voluntad Verdadera iluminada por el espíritu de la Tierra. El diseño y los detalles del trabajo de cada uno se convierten claros a través de esta actividad.
El trabajo progresa a través del tiempo. A parte del ciclo anual lunar, Kailash también libera información que concierne a ciclos temporales mayores. Por ejemplo, la principal actividad constructiva del móvil Sexto Chakra es controlado desde el Kailash a través de cuatro grandes ciclos temporales de 19 años basados en lunas llenas de Escorpio especiales, desde 1989 a 2065. Estos ciclos de 19 años a veces se llaman Grandes Ciclos Wewak. Un segundo ciclo más frecuente de 12 años es también utilizado por inmortales para la construcción del futuro. Esta pauta de 12 años es llamado Ciclo Melchizedek y es iniciado cuando Júpiter está en el signo de Aries. Recientes puntos de comienzo de ciclos Melchizedek han sido 1939, 1951, 1963, 1975, 1987 y 1999.
Hay una leyenda sobre el Acorde Perdido de la Creación, parecida a la historia del Santo Grial. Si tres notas perdidas pudieran ser encontradas y sonadas conjuntamente, el mundo podría desvelar su naturaleza eterna y todas las cosas mortales desaparecerían. Es posible reconstruir este acorde desaparecido trabajando con los Chakras Terrestres. Escucha el sonido de alabanzas que emana del Séptimo Chakra, el Monte Kailash. Escucha la nota de amor que suena en el Cuatro Chakra, el centro del corazón del planeta. Luego escucha el sonido del alegre canto de agradecimiento del Tercer Chakra, Uluru y Kata Tjuta. Ten la creatividad y la sabiduría para combinar estas tres notas en una sola fuerza y luego regenera el mundo.

Fuente: Robert Coon “Los Chakras de la Tierra”

 

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